¿Qué ocurre cuando una pareja no casada rompe su unión?

¿Cómo se regula la relación de los progenitores con sus hijos?

Éstas y otras preguntas son aquellas que más se plantean en un despacho de abogados dedicado al derecho de familia. Y es que, al margen de las formas de unión sentimental más comunes como el matrimonio civil o religioso, cada vez más nos encontramos también con otras formas de unión a las que se les suele denominar como “uniones de hecho”, “parejas de hecho”, “emparejamiento doméstico”, etc

La única diferencia entre ambos tipos de unión es la formalización del matrimonio en cualquiera de sus formas.

Sin embargo, y aunque la actualidad se impone, el legislador tan sólo prevé una serie de procedimientos judiciales específicos en caso de rupturas matrimoniales, tendentes a regular las relaciones personales, económicas y para con sus hijos mediante la separación o divorcio de mutuo acuerdo (conocida como “exprés”) o bien, mediante la separación o divorcio de forma contenciosa.

Por ello, en el caso de la ruptura en la pareja o unión de hecho en las que exista un hijo menor de edad, ésta deberá tramitarse mediante la aplicación analógica de los procedimientos matrimoniales, esto es, mediante los procedimientos de mutuo acuerdo o contencioso.

Por lo tanto, el primer paso es determinar qué tipo de procedimiento es el más adecuado en base a los acuerdos que tengan los miembros de la pareja o convivientes. Como se puede ver en diferentes post, siempre será más beneficioso en todos los sentidos el procedimiento de mutuo acuerdo, pero lamentablemente no siempre es posible cuando la preja no es capaz de establecer una serie de pactos tendentes a regular las relaciones posteriores.

        • Procedimiento de mutuo acuerdo: Si ambos están de acuerdo, como habíamos reseñado, lo más beneficioso a nivel personal (tanto para los miembros de la pareja como para los hijos) , además de económico, es tramitar dicha ruptura de mutuo acuerdo, debiendo regular cada uno de los aspectos de la vida de su/s hijo/s menor/es de edad: patria potestad, guarda y custodia, régimen de visitas y comunicaciones, uso del domicilio familiar, pensión de alimentos, etc. y de su relación personal si cabe. Ello deberá plasmarse en un Convenio Regulador similar al del supuesto de divorcio de mutuo acuerdo, pero que versará sobre la ADOPCIÓN DE MEDIDAS DE GUARDA, CUSTODIA Y ALIMENTOS DE/L LA HIJO/S MENOR DE EDAD, es decir, de las relaciones paternofiliales, siendo firmado por ambos miembros de la pareja en todos sus extremos y presentado posteriormente ante el juez para su homologación (siempre que sea ajustado a derecho).
        • Procedimiento contencioso: En el supuesto de que los convivientes no pudieran alcanzar acuerdos en las materias mencionadas, la ruptura de su unión se deberá tramitar  de forma contenciosa. Así pues, éste se iniciaría mediante una demanda solicitando que se otorgue la guardia y custodia a favor de uno de los convivientes, o que se establezca un determinado régimen de visitas, una pensión alimenticia a favor de/los hijo/s, la atribución del uso de la vivienda familiar o bien, una pensión reparadora. También es posible, acumular en la demanda todas estas cuestiones si así se pretende.

Una vez que la demanda ha sido admitida a trámite, y si en la comparecencia, es dcir, antes de llegar a juicio, los miembros de la pareja alcanzasen un acuerdo, éste sería homologado por el juez y recogido en la sentencia (siempre que se ajuste a los criterios de legalidad). Pero si ello no ocurre, se deberá proponer prueba y personarse en el acto del juicio oral.

Tras ser oídas las partes, el juez decidirá dictando sentencia que deberá ser acatada por ambas partes.

* Si deseas conocer las ventajas e inconvenientes tanto del procedimiento de mutuo acuerdo como del procedimiento contencioso, visita el post https://www.divorcioexpres.com/cuanto-cuesta-un-divorcio/ o pincha sobre el enlace.